lunes, 3 de octubre de 2011

somnolencia prolongada

Por una temporada la motivación fue hacer todo, sólo porque te re-enamoraras de mí, luego, simplemente me di cuenta que no importaba cuanto lo intentara, que hiciera o dejara de hacer, si me paraba de cabeza o rezaba al universo porque regresaras, no sucedería; hace mucho ya no estabas, ni estarías y yo había permanecido demasiado tiempo suspendida viendo pasar las sombras por debajo de la puerta.
Hoy, después de cinco largos meses de tragicomedia y lloriqueo a moco tendido, me diste un cubetazo de agua, no fría, ¡congelada! en toda la cara, al final eso me hizo despertar.Abrí entonces las ventanas y entró la luz y el sol y también el aire, respiré mejor y aunque aún hace frío pude sonreír…

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