

Algunas veces imaginaba como nos volveríamos a encontrar; así casual, Yo sentada en alguna banca del Retiro releyendo algún interesantísimo libro sobre anarquía, claro está!: Chomsky o Bakunin aún no lo sé, eso dependería del clima. Tú, pasando distraído como siempre, con una litrona y un San Simón en mano. La sorpresa en tus ojos luminosos al verme, el silencio de mis labios sonrientes y nuestras almas unidas en un instante eterno, una vez más…
¡Cómo de a poquitos me fui muriendo!!!, tan paulatinamente que ni cuenta me di; de a poquitos me convertí en el murmullo del viento, el fragmento olvidado de tus recuerdos, sólo un fantasma vagando hasta al fin de los tiempos, hundida en un absoluto y aterrador silencio…
Al parecer ya solo cuento con dos opciones viables en mi cabeza, para que no me declaren oficialmente demente, loca vamos: o me mato de una buena vez lanzándome desde lo alto de un puente, cómo ese de los suicidas en el viaducto de… bueno esa es otra historia… o empiezo a revelar mis anécdotas y confesiones secretas acerca de todos, escribiendo sobre su paso por mi camino, frecuentemente con un gran porcentaje de ficción y mentiritas, gracias a mi muy mala memoria y mi fascinación patológica por inventar cuentos, aún cuando no es necesario, así para sobrellevar la psicosis antes de asesinar a machetazos a todo aquel que se me atraviese.
Y como dice la Shakis, espero me preste un poco de sus letras y poder decir que: “siempre supe que es mejor cuando hay que hablar de dos, empezar por uno mismo”, pero ¿qué podría decir de mi, que no sepas ya y no suene a que pretendo convencerte de lo buena que soy y de todo lo que te perdiste…? ¿Qué bebo leche directo del envase, me acurruco como gatito en el invierno, qué dibujo sobre papelitos viejos y saco un pie de las cobijas cuando hace calor... contará? Y si es cuestión de confesar y suscribo; nunca duermo antes de diez, de hecho casi nunca duermo, pero eso si, conmigo nada es fácil ya debes saber y si no, lo sabrás pronto…
Es así como trato de comenzar con cierta coherencia y millones de referencias robadas de películas y música, (a menudo culpables influencias de mi distorsionada versión de la realidad), la crónica de los sucesos que han marcado mi existencia y como el hombre ilustrado; llevo en cada tatuaje la historia de mi vida, una huella indeleble de mi recorrido por este mundo, de todo aquello que me ha dejado una marquita sobre la piel y el corazón, que sin remedio me han traído hasta donde estoy hoy; un cúmulo de decisiones, regularmente malas, de las cuales casi siempre me arrepiento queriendo borrar regresando el tiempo, pero mías al fin e imposibles de cambiar ya.
Y al séptimo día Dios descansó…
A veces los domingos entrando la tarde, suelo sentirme irremediablemente como Bridget Jones “totalmente solterona y lunática”.Me pongo un tanto ansiosa, a veces hasta con una leve taquicardia y creo que en parte se debe a una conducta aprendida como perro de Pavlov, incrustada en mi chip desde la infancia, ese sabor de nostalgia que me dejaba el saber, que el día siguiente sería otro lleno de actividades escolares, cotidianas y aburridas y era por fuerza, tiempo de decir adiós a mis compañeros de juego para comenzar con los preparativos del colegio y alguna que otra tarea olvidada de última hora, merendar entre aromas de chocolate calientito y cabello recién lavado. Además de ver la cortinilla final de “el mágico mundo de colores de Disney…” esa musiquita que me provoca suspirar hasta hoy y una sensación particular en el corazón.
Desde hace varios años cambié esas aventuras infantiles por otras ocupaciones, a pesar de que disfruto de una especie de vacaciones semi-permanentes y todos los días en el calendario resultan casi indiferentes, existen ciertos momentos que también van marcando mi estado de ánimo los domingos; regresar del estadio de C.U. me deja una sensación similar de melancolía, sobre todo cuando las cosas en la cancha no salen del todo bien… La patinada, aunque no tan frecuente, también ha logrado captar parte de mi tiempo de fin de semana, sentir el viento en la cara a toda velocidad, ha evitado en varias ocasiones que lagrimitas (tontas) escapen a chorros sin cesar, al igual que salir a ladrar por ahí con la trayectoria casi siempre determinada y música de fondo, terminando con un helado de pay de limón, sentada en la misma banca que usaba desde que era mas joven para dibujar, viendo como se va ocultando el sol, anunciando así el retorno a casa y aunque así no lo desees, el inaplazable paso del tiempo…
De pronto hoy consideraba, si un martes 13 ¿sería una buena fecha para revivir? Ha sido muy extraño, desde hace varios días no tengo ganas ni de pensar…mucho menos de levantarme de la cama o salir a tomar el sol, me siento como en una burbuja flotando sin rumbo por ahí.
Flotando sin poder escuchar bien lo que sucede en el exterior, como cuando tienes los oídos tapados después de un chapuzón en el mar y sólo escuchas interferencia del interior, así me siento hoy; con los oídos tapados y la mirada perdida, los huesos fríos, la mente cansada y una bolsita de lágrimas en vez de corazón.
Quizá después de todo, si sea un buen día para renacer, la oportunidad para reinventarme una nueva vida dejando atrás de una buena vez toda la basura que me estorba y construir un nuevo camino, este que he estado siguiendo ya está muy gastado y solo va en círculos a ninguna parte, como en the Blair witch proyect, no he logrado hallar la salida y no quiero terminar con la cara llorosa pidiendo perdón a todos antes de morir sola en el bosque.
Será tiempo pues, de reconsiderar la dirección de mi destino en esta última parte del año, un martes trece que suena a un buen comienzo…
En estos días se ha armado un revuelo por los acontecimientos ocurridos el jueves de la semana pasada en el Casino Royale en Monterrey NL, México, que ha generado la polarización de opiniones sobre todo con respecto a FCH, sus medidas de seguridad (básicamente militarizar al país) y lucha contra la delincuencia organizada en su formato de cárteles del narcotráfico y que entre otras cosas ha logrado abstraer mis pensamientos y quitarme el sueño, además de la gravedad en sí del asunto, por todos los comentarios que inundan hasta el cansancio las redes sociales, foros de acceso inmediato donde todos nos volvemos opinólogos y analistas, en otras palabras juzgones de ocasión, pero ajenos, nomás desde afuerita mientras no nos toque y es solo uno de muchos eventos ocurridos a través de los años en este país y es una clara muestra de la sociedad en que vivimos: una muy egoísta y desintegrada, regida por leyes obsoletas o que no se llevan a cabo, que nos pasamos por el arco del triunfo pues para acabar rápido, un sistema de justicia bastante podrido, donde la ética no es una palabra en nuestro vocabulario menos en nuestras acciones, donde todos nos quejamos del otro sin asumir nuestra parte de responsabilidad, donde nos ponemos el pie para no dejarnos avanzar, nos chacaleamos al vecino mientras nos hacemos los moralinos condenando y tirando piedras a diestra y siniestra y nos hemos ido partiendo como palitos débilmente separados uno a uno.
En mi opinión si aún se cree que la “culpa” es del gobierno, el presidente y a últimas fechas “del narco” creo que estamos viéndolo de una manera bastante simplista y mediática; malos gobernantes (irónicamente elegidos por el pueblo, o sea nosotros mismos) siempre habrá, drogas, adicciones y somníferos, siempre han existido en todas las sociedades, en todos los tiempos; ¿en qué radica entonces que hayamos perdido el rumbo? Y mi respuesta personal es: en la comodidad, la falta de memoria, unidad y compromiso (y la falta de huevos para quitarnos lo agachones), acostumbrados a dormir tomando atolito con el dedo y delegando responsabilidades, aceptando y siendo cómplices de toda clase de corruptelas para evitar las obligaciones, echándonos la bolita unos a otros en asuntos que a todos competen es siempre más fácil.
Una vez mas y recalcando que es tan solo mi opinión, en este punto y contexto histórico dejémonos de niñerías ya no vale esperar el tan mentado cambio desde arriba, desde esa eterna visión paternalista: “que lo arregle ese wey, al que le di (o no) mi voto, vale madres, mientras yo quiero desafanarme”, insisto y me he escuchado decir esto una y otra vez y estoy convencida de ello: el cambio tiene que venir ya por fuerza de la sociedad civil, esa de la que todos somos parte y que ahora se encuentra sumergida en medio de una batalla bastante salvajita por el poder, ¿cómo? Cambiando de actitud para empezar, enterarnos y asumir de una buena vez que no vivimos solos en el planeta y que cada acción conlleva una reacción, cada decisión tiene consecuencias, carajo es cuestión de lógica y apelar al sentido común por el bien de todos y aunque parezca irreal todos, todooos contamos con ese sentido, sólo que lo usamos muy poquito…
Y si, para mí, por muy cliché que pueda sonar, la raíz para contrarrestar la mierda, está en la educación integral de todo ser humano, la de casa y la de formación escolar, lástima que no es conveniente para el sistema principalmente de doña Elba, el SNTE y al rededores, pero así debe ser; una clase de educación que acorte brechas de todo tipo: intelectual, económica y socialmente, la que nos permita desarrollarnos como individuos pero siempre bajo un sentido de colectividad, que eleve el espíritu y la mente, hasta el cuerpo físico!!!, que nos levante de la sumisión, que disminuya significativamente la corrupción; que por desgracia es inherente al humano en busca de poder, aceptémoslo…(y están en proceso de aterrizaje las ideas para llevar a cabo esta propuesta de "educación integral", por si querían saber...)
Si bien es cierto que no todos nacimos para ser líderes y cambiar al mundo con nuestras ideas justicieras y ultra revolucionarias, entonces también podemos ser honrosamente seguidores concientes y coherentes de una causa común en beneficio de nuestro entorno y calidad de vida.
Suelo ser bastante pesimista respecto a la humanidad y su salvación, pero la verdad es que la vida sigue y lo peor que nos podría pasar ahora es caer en pánico (si soy una ferviente creyente de the shock doctrine y las teorías de conspiración) desorganizarnos aún mas, aislarnos y guardar silencio no nos llevará a nada o lo que es igual caer en la desidia de siempre después de haber despepitado nuestro odio a los que nos ofenden, pasar a lo que sigue sin ni siquiera reflexionar que ya no estamos al borde, estamos totalmente hundidos en el caos y el desorden y que aquel que se olvida de su pasado está condenado a repetirlo una y otra vez…
Todo se reduce siempre a una palabra: RESPETO.
Ayer a penas si logré ver en el cine la última entrega de la tan mentada saga de JK Rowling: Harry Potter and the deathly hallows.
Llegamos a las 2240 a Antara Polanco, que tampoco conocía, con los ánimos un poco caídos y la sutil esperanza de que hubiera boletos; ya que habíamos sido despachados de otra sala media hora antes, lo logramos si había…
Con cierta emoción de entender por qué tanto alboroto todos estos años y sabiendo que era la parte final de la historia, me dispuse con unos días de anticipación a leer cada libro y ver las películas seguidas y resulta que fue la mejor idea, no tuve que esperar durante tanto tiempo ni mantenerme con el “Jesús en la boca” hasta que saliera el siguiente capítulo, eso solo me sucedió con LOST y parcialmente con PIRATES OF THE CARIBEAN no volverá a ocurrir, así que después de todo entendí al pequeño maguito y sus seguidores mortales, resulto un poquito mejor de lo que me rehusaba a aceptar, pero me quedaban ciertas dudas que fueron resueltas por mi mentor en el tema: el buen Atún, se rifó las explicaciones con paciencia y lujo de detalle de partes que yo no había notado...
y es así como me ahorré ¿cómo qué, 10 años de penas y esperas?